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Respiración sanadora


1/09/06
Sólo necesita once segundos para relajarse en cualquier momento del día y en cualquier lugar que se encuentre. Sólo once segundos bastan para que la respiración profunda y rítmica brinde un masaje reparador a sus órganos y le inyecte energía. Buscar espacio para relajarme, es lo que anota cada diciembre entre las principales diez resoluciones para el próximo año, pero justo en el papel quedan. Esta vez no tiene por qué ser así. Si piensa que la relajación es un proceso complicado que requiere una ambientación, vestimenta y hasta horario especial sepa que está equivocado. Si bien ése puede ser el caso de sesiones más complejas no es menos cierto que rutinas cortas y sencillas tienen un efecto inmediato similar para mejorar su calidad de vida. La respiración es la gran protagonista de la relajación. El aire es vida y cuando entra con determinado estilo y ritmo al cuerpo impacta positivamente sus órganos y sistemas de importancia. La relajación es tan contagiosa como el estrés, asegura Aury Beltrán, profesora de yoga y coach personal que apuesta por esos segundos al día en los que inevitablemente mejora su vida. Beltrán enfatiza que unas cuantas aspiraciones rítmicas y profundas acaban con el estrés, oxigenan el sistema circulatorio, optimizan el respiratorio, logran balance en el sistema endocrino, nivelan las hormonas del cuerpo y mejoran tanto la comunicación como la proyección personal, entre otros beneficios. Y por si fuera poco te conectan con tu yo real y con la Naturaleza. ¡Hay tantos elementos que tenemos en el olvido y que apreciamos cuando regresamos a la Naturaleza! Ya ni apreciamos cuando la brisa suave nos da en la cara, opina Beltrán, instructora para Yoga Latina. Detenerse en momentos de mayor tensión y cansancio a respirar adecuadamente ha comprobado ser un medicamento efectivo. Venimos a este mundo y lo primero que hacemos al llorar es inhalar y cuando nos vamos dejamos de respirar y exhalamos. Sin embargo, no le prestamos atención a la respiración porque lo vemos como algo natural, dice José Armando Román, maestro de la Fundación El Arte de Vivir. Agrega que las emociones juegan un papel primordial en el curso de la respiración. Para cada emoción hay un patrón de respiración así que si aprendemos a manejar la respiración aprenderemos a controlar las emociones, insiste Román. Éste atribuye a la incapacidad de guiar las emociones saludablemente los desenlaces desastrozos de hacer daño a otros o algunos problemas de salud. Se ha comprobado científicamente que si se trabajan regularmente ciertos modos de respiración que persiguen la relajación se puede reducir la hormona cortisol ligada al estrés, manifiesta el instructor. Cuando tú te enojas no dices voy a respirar liviano, la respiración se dispara y es una respuesta a ese estímulo que viene del exterior, dice por su parte Enrique Ferreira, otro instructor del Arte de Vivir. A veces uno se convierte en un esclavo de eso y se pregunta qué voy a hacer. Esa la pregunta del millón, pero la contestación podría ser aprender a respirar. Una vez se conoce la información y se domina la técnica de respiración lo ideal es practicarla a diario. De la misma forma en que nos aseguramos de que el tanque de gasolina del carro está lleno debemos recargarnos de energía. Se debe hacer (la rutina de respiración) antes de salir de la casa para recargarse de energía y prepararse para lo que va a encontrar en el día, sostiene. Los niños están correteando por la casa o quizá está en medio de los quehaceres del hogar. Tal vez puede estar inmersa en una agotadora jornada de trabajo frente a la computadora de su oficina o en medio de un tapón que no parece tener fin. Cualquiera de los escenarios resultan ideales para sentir que se le tensan los hombros y la espalda o le duele la cabeza. En esos momentos la respiración va en su auxilio. Es cuestión de unos segundos, pueden ser hasta once que es un número tan significativo de la espiritualidad en la numerología. Hacerlo sobre la marcha es ideal así que la excusa no puede ser que no hay tiempo, puntualiza Beltrán. Puede tener los ojos abiertos o cerrados, el requisito es mantener la espalda derecha y desconectarse de los estímulos externos hasta conectarse con su poder interno. Es como si tuvieras un enchufe. La forma más fácil para los principiantes es poniendo atención en cómo suena la respiración; como si fuera un instrumento musical, recomienda Beltrán. Mencionar el término relajación debe traer a la mente de la persona una respiración nasal, larga, profunda y lenta. Es visualizar que esa respiración es de limpieza, de serenidad, que va a transformar y que en la inhalación tú estás llenando cada célula y cada centímetro de tu ser de una programación liviana, fresca y nueva, y que en cada exhalación estás soltando todo peso, cualquier bloqueo, cualquier molestia, describe Beltrán.


Sources: El Nuevo Día de Puerto Rico
Autor: Tatiana Pérez Rivera
Source Website: endi.com
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